Cantopolítico: mayo 2010

El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, ni participa. No sabe que el costo de la vida, el precio del poroto, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado, y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.

miércoles, mayo 26, 2010

Pensar y actuar

Hay que pensar con el pesimismo de la razón, pero actuar con el optimismo de la voluntad. El Socialismo es la esperanza.

martes, mayo 18, 2010

Propuestas para la Constitución de un sistema educativo para las mayorías


Descargar aquí.

El presente documento, sobre educación pública, no es de mera crítica o denuncia sino, principalmente, de PROPUESTA. Creemos que ha llegado el tiempo de que hagamos valer nuestra voluntad política en todos los ámbitos, como simple y directo ejercicio de nuestra (inalienable) soberanía. En este sentido, la propuesta educativa que aquí exponemos emana del debate y las acciones que diversas organizaciones sociales y de auto-educación popular hemos venido realizando, internamente y también en el espacio público, este último tiempo, precisamente en respuesta al empantamiento que se ha producido en el debate nacional sobre Educación. Este documento es fruto de nuestro debate, y se pone a disposición de la comunidad en general para que lo continúe y perfeccione enriqueciéndolo con sus propias experiencias, deliberaciones y propuestas. Hemos acumulado suficiente desencanto y crítica. Ahora, creemos, debemos acumular propuesta y soberanía.

La soberanía radica inembargablemente en la ciudadanía. Lo que significa que ella habita y se expresa en las redes sociales y organizaciones de base que configuran la carne viva de la comunidad local y la sociedad civil. Y estando siempre allí, es anterior y superior a la Ley, a la Constitución Política de la Nación, a las autoridades impuestas por la violencia o de otro modo, porque es el fundamento y la raíz de todo poder. La soberanía ciudadana (o popular) trasciende el Estado de punta a cabo, razón por la que éste no puede ser sino el producto deliberado de su voluntad. Y por la misma razón, para ejercer libremente su poder, la soberanía puede y debe auto-educarse. No es el Estado – con su cohorte de políticos, burócratas y militares – el que educa a la soberanía ciudadana, sino ésta a sí misma.

El Estado nacional debería expresar el carácter soberano de la voluntad de la mayoría. Por eso, el Estado debe garantizar un sistema nacional de educación centrado en la autoeducación de la comunidad, sistema que debería ser, por las razones dichas, gratuito en todas sus instancias y niveles. El Estado debe garantizar esa gratuidad. Por la misma razón, no tiene por qué financiar por sí mismo la educación elitaria que consume objetos culturales importados. La educación de elite (hetero-educación) puede y debería ser privada. El Estado, por ningún motivo, debería financiar a la educación de elite.

domingo, mayo 16, 2010

Unidad

Si la armonía de la sociedad, detrás de la multiplicidad de los fenómenos, depende de la común integración en la Unidad, entonces el lenguaje de los poetas podría ser más importante que el de los científicos. (Werner Heisenberg. Atenas, 1964).

viernes, mayo 07, 2010

Hacer gozar sin sufrir ni hacer sufrir, este es el desafío


Entrevista a Michel Onfray.
Astrolabio. Revista internacional de filosofía, 1 de Octubre de 2009.

Por Ximo Brotons.

Hace unos años Michel Onfray (1959) apareció en la crónica cultural del corresponsal en París de La Vanguardia como un "nietzscheano iconoclasta". Hoy Michel Onfray, doctor en Filosofía, es uno de los ensayistas más leídos y prestigiosos del país vecino. Poco a poco sus obras se han ido traduciendo al castellano: El vientre de los filósofos (R&B, 1996), Cinismos (Paidós, 2002), Teoría del cuerpo enamorado (Pre-Textos, 2002) y Tratado de ateología (Anagrama, 2005; también en catalán en Ed. de 1984). También recientemente se ha traducido el Anti-manual mencionado en esta entrevista (Edaf, 2005, con prólogo de J.A. Marina). Onfray es conocido por haber popularizado -que no banalizado- las ideas de filósofos como Deleuze o Foucault: defiende un materialismo hedonista y acaba de abandonar la docencia en un instituto secundario francés para crear junto a otros profesores de filosofía una Universidad Popular en Caen, en la estela de las que proliferaron en Francia en tiempos del affaire Dreyfus y en España de la mano de Blasco Ibáñez, entre otros. El acceso a dicha Universidad es gratuito y las clases se imparten sin exámenes ni titulaciones. Hablamos con él por correo electrónico.

P.- Los primeros libros traducidos en España han sido aquellos que se pueden inscribir en su proyecto de materialismo hedonista: gastronomía, erotismo, práctica filosófica en general. Usted reivindica en estos libros el libertinaje, el placer sensual, la lucha de la libertad individual contra el gregarismo cristiano: ¿puede hablarnos de estos temas?

R.- El vientre de los filósofos (R&B) y otros libros provocaron algunos malentendidos en Francia hasta el punto que dejé de escribir sobre estos temas. Quería mostrar en qué consistía el olvido del cuerpo en la filosofía, de qué manera se ocultaba la carne cuando todos los pensamientos son simple producto de un cuerpo en interacción con lo real, los otros, el mundo. Tomé como ángulo de ataque la relación con la alimentación. ¡En mala hora! Se clasificó estos libros en el estante de gastronomía, me convertí en el filósofo especializado en cocina, me invitaron a los platós de televisión para comentar las trufas o el champán durante las Navidades... Esta manera de no querer leer lo que decían los libros y de quedarse con la anécdota es también un síntoma del rechazo de considerar la cuestión del cuerpo y de su olvido en la tradición filosófica. Yo defiendo un materialismo hedonista inspirado en filósofos como Aristipo de Cirene y La Mettrie, entre otros. No tiene demasiado que ver, pues, con la cocina...

P.- En cuanto a su estética, usted ha hablado, siguiendo a Foucault, de un arte de vivir o incluso de una moral estética. ¿Cuál es la lección que saca de ello?

R.- Defiendo una estética generalizada, inspirada en Duchamp, que permita incluir a la ética en la estética. En este sentido, el último Foucault, (el del retorno al sujeto y la construcción de sí, el que investigó en el pensamiento pre-cristiano posibilidades de formular un pensamiento post-cristiano) es de capital importancia para mí. Sus dos últimos libros señalan estas potencialidades. Los escribió en condiciones de enfermedad que, lamentablemente, impidieron su culminación. Me parece que la tarea de la filosofía hoy en día consiste justamente en pensar a partir de esta posición: ¿cómo fabricar una subjetividad post-moderna? ¿Qué ética? ¿Qué valores? ¿Qué moral? ¿Qué intersubjetividad? ¿Cómo superar el cristianismo y volver a situar al cuerpo en el centro de toda intersubjetividad?

P.- Y esto tiene que ver con el libertinaje y el placer.

R.- Trato de decir cómo los podemos extrapolar a partir de la fórmula de Chamfort (que a mí me parece que proporciona el imperativo categórico hedonista): “Goza y haz gozar, sin hacer daño ni a ti ni a nadie, he aquí toda moral”. Vasto programa del que me ocupo con detalle, de libro en libro... Pues gozar no es problemático; pero hacer gozar, y sin sufrir ni hacer sufrir, este es el desafío. Por ejemplo, en mi libro Teoría del cuerpo enamorado (Pre-Textos) defiendo un libertinaje anti-cristiano inspirado en Nietzsche.

P.- Usted ha dedicado libros a algunos pintores, a algunos viajes (Egipto, la Tierra de Baffin en el Polo Norte -realmente memorable-), e incluso publica regularmente una especie de diario titulado Journal hédoniste. ¿Cuáles son los rasgos más importantes de este "trabajo del alma", de esta escritura filosófica sobre uno mismo o sobre el arte y el mundo en general?

R.- Siguiendo el principio de Montaigne, yo creo que la escritura es de entrada escritura de sí. La construcción de una obra filosófica y literaria es inseparable de la construcción de uno mismo. La una se alimenta de la otra. Mis viajes, mis gustos y disgustos, mis lecturas, mis reflexiones sobre la marcha del mundo, son otras tantas ocasiones de hacer un balance personal, a través de la escritura. No concibo la vida sin libros que leer y escribir, y tampoco lecturas o escritura sin la vida que las acompaña...

P.- Este año escolar 2002-2003 usted ha abandonado la docencia en un instituto de enseñanza secundaria y ha creado junto a otros profesores de filosofía una Universidad Popular en Caen. ¿Cuál es la intención y el funcionamiento de esta institución heterodoxa?

R.- Reivindico una pedagogía libertaria. Siguiendo el principio de la Universidad Popular creada en el siglo XIX en tiempos del affaire Dreyfus, efectivamente he creado una clase libre donde se conserva lo mejor de la universidad (la calidad de los contenidos transmitidos) y donde nos desembarazamos de lo peor (la inclusión del saber en la reproducción del sistema social, los títulos oficiales para entrar y los que se otorgan para salir). Igualmente se conserva lo mejor de las tertulias filosóficas de café (la palabra y el compromiso libres) y se evita lo menos bueno (el happening generalizado, el imperio de la charlatanería, la improvisación). Todas las clases de la universidad popular (absolutamente gratuita en todos los sentidos del término) están constituidas por una hora de exposición (yo propongo una historia alternativa de la filosofía, en este caso un análisis del hedonismo desde los presocráticos hasta Vaneigem), y después por una hora de crítica de esta exposición por parte del público, que va planteando cuestiones a las que respondo. Somos cinco y bajo la misma fórmula se puede asistir a seminarios feministas, políticos y de filosofía general. También existe un taller de filosofía para niños de 8 a 12 años.

P.- ¿Y ha tenido éxito esta iniciativa?

R.- Todas las semanas 350 personas asisten a mis clases, y esto desde mediados de octubre. El anfiteatro es demasiado pequeño y se retransmite la clase simultáneamente en el restaurante del museo de Bellas Artes de Caen, que es el lugar donde doy mi clase todos los martes...

P.- Antes de abandonar la docencia oficial, usted publicó un "Anti-manual" para alumnos de bachillerato. ¿Podría hablarnos brevemente de él?

R.- He enseñado durante veinte años en un instituto técnico con alumnos que no tenían ganas de estudiar filosofía, la cual era una pequeña cualificación en un formato educativo que les decía que ellos eran técnicos excluidos de las disciplinas literarias. Por tanto he necesitado inventar un género de pedagogía para tratar de atraérmelos: partir de lo real, a veces de lo más trivial, en el primer sentido del término, y tratar de hacerlos trepar hasta el concepto...Si quería, por ejemplo, iniciarlos en Vigilar y castigar de Foucault y en la lectura que él hace del Panóptico de Bentham, les preguntaba: “¿por qué este instituto está construido como una cárcel?”, y partíamos de este interrogante para reflexionar sobre la arquitectura, el poder controlador, la gestión de los flujos, la visibilidad disciplinaria, etc. ¡El Anti-manual sintetiza veintisiete cuestiones de este tipo, respetando el programa y a los autores! Y después, tras escribir este libro, dimití...

P.- Su primer libro está dedicado a un pensador desconocido, Georges Palante, uno de los primeros lectores de Nietzsche en Francia desde una posición de izquierdas. ¿Podría hablarnos brevemente de sus ideas principales?

R.- Palante demostró que se podía ser nietzscheano y de izquierdas, lo que fue posible en Francia antes de la Primera Guerra Mundial. Palante es uno de los primeros en hacer posible esta unión singular: ¡Nietzsche y la izquierda! Anticristianismo, anticapitalismo, pensamiento biográfico, elogio del individuo, moral y política post-cristiana, etc. Palante fue el primero, luego vinieron Caillois y Bataille, y en fin, Foucault y Deleuze: tres generaciones que leen a Nietzsche desde la izquierda. Palante era singular: padecía una enfermedad crónica, era deforme, alcohólico, vivía con una prostituta iletrada, cazaba con sus perros, y fracasaba porque era miope. Vivía en provincias, en la Bretaña, y acabó suicidándose a causa de un duelo malogrado con otro nietzschenao olvidado, Jules de Gualtier, inspector de hacienda e inventor del concepto de "bovarismo". Me gustó esta figura y quise hacer su biografía intelectual.

P.- En su Politique du rebelle, usted defiende un individualismo social y autonomista que haga frente a la mundialización económica y al poder del Estado.

R.- Mi política libertaria está inspirada en Gustave Blanqui [anarquista francés del siglo XIX]. Sí, trato de mostrar cómo se puede ser anarquista hoy en día: lejos de las máquinas revolucionarias que aspiraban al derrocamiento del Estado y a la realización de una sociedad ideal. Se trata de actuar aquí y ahora, libertariamente, en la relación consigo mismo, con los demás y con el mundo. Es una propuesta de anarquismo nómada, inspirado en Deleuze y Foucault, pero también en pensadores como el La Boétie de la servidumbre voluntaria o el Thoureau de la desobediencia civil. Este anarquismo nómada no es un seguro de vida para el porvenir sino un método para el presente y un antídoto contra la violencia del capitalismo en su fórmula liberal.

P.- En relación con esto último, ¿cómo ve la situación actual, en estos momentos de crisis global tras el 11-S?

R.- Mi posición política es individual, desde luego, y hasta individualista, pero no excluye "la asociación de egoístas" para decirlo como Max Stirner, a saber, el trabajo en común, el contrato social entablado con compañeros de lucha y de combate en ocasiones puntuales, en las luchas específicas. La acción libertaria ejemplar puede y debe incluso doblarse en un compromiso con los otros. Si cada cual, allí donde esté, fabrica oportunidades libertarias comunitarias, entonces la revolución se hace, suavemente pero con seguridad, mediante el contagio... Cómo no, tengo curiosidad por los movimientos de resistencia planetaria a la liberalización del mundo. Creo que hace falta una voz, una palabra, un rostro emblemático que permita unificar un discurso y por tanto hacer posible una práctica. Hacen falta los anti-Gates, los anti-Bush, no solamente los anti-Davos... Creo que el capitalismo en su versión liberal domina sin alternativas y rige negativamente el conjunto del planeta; y esta negatividad aumentará mientras siga actuando de la misma forma.

miércoles, mayo 05, 2010

Por fin la izquierda, desde Wilhelm Reich


x Fesal Chain

Hace mucho tiempo andaba tras este texto, el mio y el de Reich, en este periplo de pensar a la izquierda, en estos derroteros de profundizar e ir más allá de lo político, correcto o incorrecto. En el camino sinuoso, a veces escarpado y tantas veces rodeando el precipicio, de repensar a la izquierda sin efectismos, con la responsabilidad de aportar a su reconstrucción sólida e imperecedera, si fuese posible.

Cuál fue verdaderamente el inicio de la traición a nosotros mismos, cuál fue el génesis de la decadencia del pensamiento y de la acción de la izquierda universal y chilena, cuál fueron los conocimientos, las reflexiones y las bases filosóficas que abandonamos, para llegar a ser una oferta más, casi sin distingos de las demás propuestas existentes. Qué hacer frente a ello.

Creo que he ido realizando un trabajo intelectual, sino acertado, al menos honesto. Comencé a trabajar desde el leninismo y lo que a mi juicio era su falta de aplicación. Así tomé las propuestas revolucionarias del 70 del siglo pasado e intenté desde la matriz del mirismo histórico de actualizarlas a los fenómenos de hoy. Sin lugar a dudas que combine desigualmente la reactualización con la deconstrucción completa de nuestra herencia y modos políticos y culturales de ser y hacer en lo tiempos presentes, hablo de los últimos 35 años para ser exacto, para luego, al menos inicialmente, desentrañar la esencia de la izquierda en los inicios del Allendismo, entroncándola, como propuesta de transformación, con el pensamiento desarrollista y nacionalista. No está demás decir que mi formación ha dado por hecho la herencia cultural de Marx, Lenin, Recabarren, Allende y Enríquez.

Pero no he llegado a la esencia del problema, puesto que la izquierda hoy, no es la propuesta de transformación que alguna vez fue, ni la que soñamos. Y estando en este desasosiego permanente, me he reencontrado con un texto, que ya venía murmurando en mí, haciéndose carne. Y si me permiten la osadía y la afrenta, es un texto escrito a cuatro manos. Porque nada de lo externo no existe en lo interno. Es un escrito que yo encontré, pero que también me encontró y no podría ser de otro modo.

En el libro de Wilhelm Reich "La Revolución Sexual", hay tres páginas fundamentales, son las tres últimas y que en definitiva, estimo que responden a este periplo realizado por mi en casi 100 artículos, pero que es mucho más que eso. Es el recorrido de mi juventud hacia mi madurez, es el recorrido desde el deslumbramiento, pasando por la realidad desnuda, hasta llegar al desengaño y al redescubrimiento. Sin que por ello me haya tenido que cambiar de ropaje radicalmente y sin que por ello haya tenido que en definitiva, traicionarme a mi mismo.


Diálogos

Nos dice Reich: "La vida vegetativa del hombre, que el comparte con toda la naturaleza viviente, le incita al desarrollo, a la actividad en forma de estímulo y de impulsos que llaman a la acción. Estas sensaciones constituyen el núcleo de toda filosofía del progreso; revolucionaria por consiguiente".

Pues si debemos estar de acuerdo en algo, es que ser de izquierda es ser progresista, ser revolucionario. Convocar al hombre y a la mujer a la acción transformadora de sí mismos y del mundo.

Continua Reich: "Así pues, el sentimiento religioso de unidad con el universo tiene su fundamento en hechos naturales. Pero las sensaciones vegetativas naturales se embotan haciéndose místicas. El cristianismo primitivo era esencialmente un movimiento comunista; su poder, afirmador de la vida, al negar la sexualidad, se convirtió en su contrario, en ascético y sobrenatural. Adoptando la forma de Iglesia, el cristianismo, que luchaba por la liberación de la humanidad, renegaba de su propio origen. La Iglesia debe su poder a la estructura humana negadora de vida que resulta de una interpretación metafísica de la vida: prospera gracias a la vida que ella mata".

Más allá de la terrible actualidad de este párrafo con respecto a la crisis de la Iglesia que evidentemente ha nacido, se ha desarrollado, desencadenado y hecho evidencia a partir del problema de la negación de la sana sexualidad de sus miembros y de sus seguidores, hay aquí una enorme, enorme reflexión en torno a la transformación de los movimientos de liberación en instituciones de represión y reaccionarios del progreso y de la liberación humana.

Ser reaccionarios es negar lo vegetativo, negar en este caso la sexualidad y especialmente a través de ella, la unidad del hombre y la mujer con la naturaleza de la cual provienen, negar el estado de felicidad y satisfacción que proviene a su vez de la comprensión profunda de la unidad de lo humano y lo natural, para terminar transformando dicha experiencia en algo sobrenatural, inexplicable materialmente.

Prosigue Reich: "La teoría económica del marxismo reveló las condiciones económicas de una vida progresista. Los acontecimientos de la Unión Soviética demostraron su exactitud. Pero su limitación a conceptos puramente económicos y mecánicos la desvió peligrosamente hacia la negación de la vida con todos sus síntomas bien conocidos. En estos años de duros combates políticos, ha fracasado este economicismo porque la aspiración a la vida vegetativa ha sido condenada como si fuese sicología y se ha dejado para los místicos".

Es casi un desacierto comentar este párrafo, por su exactitud, al igual que el anterior, pero lo intentaré con toda mi fuerza. Si bien el marxismo fue capaz en esencia de reformular la ley del valor y de ahí lanzar sus diagnósticos y propuestas, no es difícil darse cuenta que los socialismos reales, incluida Cuba hoy, se detuvieron con extremo afán en las condiciones económicas de vida, en la igualación radical, para luego en su derrota propiamente económica virar hacia modelos del capital. China es el mejor ejemplo.

Pero lo que los socialismos reales han hecho a su vez, es justamente confundir o simplificar las condiciones económicas de vida, con las condiciones materiales de vida. Por eso se explica que hayan desarrollado en su seno las dictaduras que conocemos. se justifican en su lógica, en la medida que a través de ellas se lograría la obtención del objetivo central. Producción, productividad, distribución social del valor, igualdad económica, supresión de las diferencias de clase.

Discúlpenme el tener que ahondar en esto más en detalle. Desde Reich, podemos comprender que la materialidad de la vida no son meramente las relaciones sociales de producción, ni siquiera Marx lo afirmó, sino y como parte constitutiva de la materialidad, la vida vegetativa, es decir, "el sentimiento oceánico", la enorme capacidad humana de lograr estados de sanidad y despliegue mental y físico, de plenitud y libertad creativa en toda su extensión política, cultural, en fin, de progreso material efectivo.

No estamos lanzados a la vida para meramente triunfar como seres económicos, acaso esa sea la trampa fundamental. No estamos lanzados a la vida para no diferenciarnos en absoluto o para formar ejércitos de hombres y mujeres con trabajo y salario justo. Estamos en la vida para aquello, pero para mucho más. Para a través de la justicia social, de la igualdad, de la redistribución social de la plusvalía, de la planificación democrática del trabajo, lograr nuestra libertad plena, una vida de unidad con el todo natural y social comunitario, de desarrollo sano del amor, de la sexualidad, es decir de la supresión de la enfermedad individual y social. Y no puede ser por etapas, puesto que la reafirmación del economicismo no fue sino y sigue siendo en los socialismos reales como estados del capital y en el capitalismo, la supresión de la vida libre, del despliegue de la totalidad de lo humano.

Reich nuevamente: "La vida vegetativa entró de nuevo en escena con ese neo paganismo que es el nacionalsocialismo alemán. La pulsación vegetativa fue comprendida mejor por la ideología fascista que por la Iglesia y fue traída a la tierra desde el reino de lo sobrenatural. En esta perspectiva, el misticismo nacionalsocialista del "vigor de la sangre" y de la "fidelidad a la sangre" representaba un progreso comparado con la vieja idea cristiana de un pecado original; sin embargo, fue sofocado por una nueva mistificación y por una política reaccionaria. Aquí también la afirmación de la vida se convierte en negación de la vida bajo la forma de ideologías ascéticas de sacrificio, de sumisión, de deber y de comunidad de la raza. A pesar de ello, la doctrina del "vigor de la sangre" es preferible a la del pecado original; habría que encauzarla positivamente".

Este párrafo es decidor y de una honestidad enorme. Reich escapó del nazismo, también habrá que decir que fue declarado demente y asesinado por el capitalismo norteamericano. Sin embargo aquí declara una cuestión de extrema importancia. "La doctrina del vigor de la sangre es preferible a la del pecado original; habría que encauzarla positivamente".

Lo que nos quiere decir sin mediatizaciones, es que el componente ascético de sacrificio, sumisión de deber y comunidad de raza del nacionalsocialismo, torció el destino humano. Que si la reactualización vegetativa del nacionalsocialismo en su componente del vigor de la sangre, es decir de la fuerza biológica del hombre y de su voluntad creadora, enraizada en la fuerza de la naturaleza, hubiese continuado y perseverado en la auto afirmación de la realización humana y no en el seguimiento de valores superiores encarnados en un semi dios o un furher inmaculado y perfecto, como lo afirma el esoterismo extremista, lo más probable es que la humanidad en su conjunto hubiese superado el estado católico de represión universal. Así mismo, si el nacionalsocialismo no se hubiese desviado hacia la visión mágica de una comunidad de raza como conceptualización inventada, el pueblo alemán y la humanidad en su conjunto se habrían considerado de la misma sangre en la puesta en marcha del proyecto, puesto que lo somos, somos humanos iguales en ese sentido, de una biología que nos hace hijos de la "raza universal", si es posible usar este concepto absolutamente desterrado de las ciencias sociales.

Finalmente Reich: "Sin embargo, el despliegue de la vida no puede detenerse. Lo que los socialistas llaman la "necesidad histórica" no es otra cosa que la necesidad biológica de la expansión de la vida. La distorsión del despliegue de la vida en ascetismo, en estructuras autoritarias y en negación de la vida puede aparecer de nuevo;pero las fuerzas naturales del hombre triunfarán, al fin en la unidad de la naturaleza y de la cultura".

Si la izquierda universal y la izquierda chilena, aún existente en las conciencias y en germen en el mundo social, quieren transformar el mundo, es decir quieren liberar al hombre y a la mujer de sus enfermedades individuales y sociales, de sus determinaciones de clase y de sus represiones sexuales y determinaciones síquicas, deben comprender que su renacimiento no es sino "maldecir a los ejecutores del poder autoritario y de la ideología ascética, que (...) se llaman Padre y Madre" (1).

Puesto que toda reorganización de la izquierda como revolucionaria, debe ser capaz de tomar la tradición del cristianismo primitivo como afirmador de la vida, del comunismo en su acertado diagnostico de las condiciones económicas de una vida progresista y del neo paganismo como comprensión de la fuerza biológica del hombre y de su voluntad creadora sin dioses, que siempre estará enraizada en la fuerza de la naturaleza de la cual somos parte.


(1) La Revolución Sexual, Wilhelm Reich.